Déjame llevarte de la mano a medida que pasamos de las
memorias de anhelos de pertenecer y el desarrollo de nuevos Yos hacia el baúl
que contiene los recuerdos más preciosos y felices de los días escolares. Te propongo
concentrar tu atención en todas las carcajadas, la emoción del descubrimiento
en nuestro corazón de nuevos sentimientos: como la Amistad y el cariño por los
demás, los nuevos talentos desarrollados en nuestras mentes, al ser guiados
para explorar nuestra creatividad y nuestras capacidades físicas, por medio de
juegos y deportes que podíamos compartir con nuestros amigos. Yo disfrutaba la
escuela tanto que me acuerdo que le preguntaba a todas las personas que conocía
qué hacían al llegar a casa. Quería permanecer ocupada y seguir aprendiendo
todo lo que pudiera durante mi tiempo libre. Ahora entiendo que talvez esa fue
la semilla que maduró y me inspiró a escribir y publicar mis libros; el deseo
intenso de aprovechar cada día, aprender y explorar el mundo permanentemente.
Este fin de semana, el recuerdo de el intenso gozo que se
obtiene al rendirse al juego me fue ofrendado de la manera más mágica. Resulté
bailando alrededor de una fogata, riendo y cantando con abandono en una fiesta
increíble a la que ni siquiera estaba invitada originalmente. La vida conspiró
de manera que me llevó a conocer una nueva amiga que necesitaba recordar todo
su valor, verse rodeada de amor y cariño, y bailamos alrededor del fuego, con
oraciones suplicando fertilidad, gozo y esperanza que invadieran su alma y su
cuerpo. Me sentí como una niña de nuevo, y permití que el poder del colectivo
pasara a través de mi ser. Me rendí al ritmo irresistible y primitivo de los
tambores y los corazones sincopados y las llamas intensas, que nos llenaron de euforia
a medida que compartimos nuestros anhelos y el deseo intenso de bienestar y
felicidad para un alma necesitada, y así, la compasión y la misericordia nos
unieron.
En este preciso instante, observo con temor el fuego y el
humo que consumen a Ghaza e Israel al desplomarse enredados en un abrazo
suicida, hermano contra hermano, dándose golpes ciegos que destruyen a
culpables e inocentes por igual, y me pregunto…
Podemos rodear los fuegos intensos de la auto-destrucción
con las fuerzas del amor desinteresado,
La fe en el esperanza,
El desafío del optimismo entre la tragedia,
La confianza del perdón que desarma la traición, con la
certeza de derrotar las llamas de la duda y el miedo con el amor que une a los
corazones humanos. Pienso en los millones de niños a quienes se les niega hoy
un día sereno y feliz en la escuela o en casa por las complicaciones de los
adultos, y me pregunto si nosotros, los pocos que tuvimos días llenos de
recuerdos preciosos, podemos sentir el llamado a embalsamar sus heridas con
oraciones y compasión y lograremos encontrar el coraje para persistir y no
desistir e insistir en bailar alrededor del fuego.
Con amor y un intenso deseo de paz en mi corazón,
Lina.
No comments:
Post a Comment